Belleza

El ingrediente estrella de las nuevas cremas

Las líneas cosméticas están utilizando un nuevo componente en sus productos contra el envejecimiento de la piel. Son los péptidos, proteínas responsables de comunicar el mensaje antiedad por toda la dermis.

  • Revista Mujer

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foto: Latinstock

En los años 80, el colágeno y la elastina eran los reyes de la industria cosmética. Se sabía que la firmeza de la piel dependía de la calidad de estas estructuras que soportaban la superficie de la dermis y, por eso, las cremas y productos para combatir los signos de la edad no tardaron en incorporarlas.

En los 90, el enfoque cambió. Los científicos se concentraron en eliminar las células muertas y acelerar el proceso de renovación celular, que ocurre cada 28 días en una piel joven, pero se va desacelerando con la edad. Para ello, se recurrió a dos caminos: los ácidos como el retinol o el AHA, que provocan exfoliaciones de diferente profundidad, y las vitaminas antioxidantes –A, C y E, principalmente– que trabajan contrarrestando el proceso de oxidación de la piel provocado por los radicales libres, moléculas muy inestables que aceleran el proceso de envejecimiento celular.

Hoy, un nuevo actor entra en este mercado: la comunicación intercelular. Sí, tal cual. Los investigadores de los diferentes laboratorios saben que, para mantener la piel joven, tersa y lisa, las células reciben la instrucción de que deben autorrepararse y producir colágeno y elastina, pero con el tiempo ese mensaje se va interrumpiendo. Por eso, los péptidos, que son los encargados de comunicar ese mandato, son los grandes protagonistas de toda una nueva generación de cremas y productos antiedad, que nació con el siglo XXI. Pero ¿qué son estos péptidos? Es simple: se trata de proteínas o cadenas cortas de aminoácidos que transportan información entre una célula y otra, logrando que las diferentes capas de la piel entren en contacto entre ellas y realicen sus funciones de manera más eficiente. Se les considera un arma muy potente, ya que actúan sobre los tejidos conectivos que están desarmados y desestructurados, revirtiendo la situación.

A diferencia de otros componentes utilizados en tratamientos antiedad que actúan tópicamente, los péptidos tienen la capacidad de transmitir información entre la epidermis y la dermis en ambos sentidos. Por eso, ofrecen muchos beneficios: hidratan y dan turgencia a la piel, descontracturan las líneas de expresión, rejuvenecen el área de los ojos, refrescan el contorno de los labios, atenúan los nefastos círculos oscuros que se forman bajo el párpado inferior, reducen la inflamación provocada por la contaminación del medio ambiente y mejoran la adhesión entre epidermis y tejido conectivo. Los péptidos están en muchos productos, tanto en marcas de lujo como en las que se dirigen a públicos más masivos. Llegaron al mercado nacional durante el año pasado o están por llegar este 2009. Entre ellos, Intensive Wrinkle Reducer de Murad, Liftactive CxP de Vichy, Abyssine de Kiehl’s, L’Or de Vie de Dior, Prodigy Re-Plasty de Helena Rubinstein, Regenerist de Olay, Temps Majeur de Yves Saint Laurent, Solution Ageless de Avon, Expert Lift de Nivea y Ecollagen de Oriflame.

Peptidos + ácidos

Según la conocida cosmetóloga María Olga Estrada, para que estos productos funcionen mejor, es ideal usarlos sobre una piel que ha sido preparada previamente con ácidos, como el láctico, el glicólico o el cítrico. “Si no se tiene a mano una crema con ellos, se puede hacer una máscara casera con yogurt, que tiene ácido láctico, o bien exfoliar la piel con una pasta de azúcar y limón, que aporta ácido cítrico. Lo importante es que los ácidos ponen a los mecanismos de la piel en estado de alerta: se contrae el músculo erector del pelo, la piel se empieza a hidratar desde adentro y se acelera el flujo sanguíneo, lo que aporta oxígeno y nutrientes y potencia el efecto de los péptidos”.

Esta reacción, según explica Estrada, macera el cemento biológico (eso que une las capas interna y externa de la piel y que suele secarse con la falta de recambio celular) y termina convirtiéndolo nuevamente en un gel, estado en el que debiera permanecer siempre para tener una piel flexible, luminosa, suave e hidratada.

Patricia Apt, dermatóloga de Clínica Las Condes, también es partidaria de usar productos con péptidos en conjunto con otro tipo de estrategias contra los signos de la edad en la piel. “Si bien los péptidos son efectivos, se recomienda asociarlos con otras terapias de rejuvenecimiento para lograr mejores resultados, como por ejemplo, la combinación con otras sustancias antienvejecimiento como vitaminas, antioxidantes, retinoides”.

 

Aún así, los expertos recomiendan no olvidar que el buen estado de la piel depende también de una alimentación equilibrada, la práctica de alguna actividad física, el consumo abundante de agua. El propio doctor Howard Murad, gestor de la famosa línea cosmética que lleva su apellido y acérrimo defensor de los péptidos, asegura que los productos tópicos sólo resuelven un 20 por ciento del rejuvenecimiento de la piel. El 80 por ciento restante depende de que tengamos buenos hábitos. No hay cómo verse bien sin portarse bien.